viernes, 24 de febrero de 2012

QUEMADURAS EN LOS NIÑOS: LO QUE PODEMOS EVITAR

QUEMADURAS




http://corresaltaycuidate.blogspot.com


Las quemaduras son un riesgo presente en todo hogar; un niño puede quemarse por lavarse con agua demasiado caliente o por derramar una taza de café.

En realidad, las quemaduras, en especial las escaldaduras provocadas por agua y líquidos calientes, son uno de los accidentes infantiles más comunes.

Los bebés y los niños son más vulnerables que los adultos porque son curiosos, pequeños y su piel sensible necesita más protección.

Si bien las quemaduras leves no representan un problema serio y es posible tratarlas sin riesgos en el hogar, las quemaduras más graves requieren atención médica. Pero, muchas veces, se pueden evitar las quemaduras tomando algunas sencillas precauciones para hacer de la casa un lugar más seguro.


¿CUALES SON LAS CAUSAS MÁS COMUNES?


La primera medida para ayudar a evitar las quemaduras en los niños es conocer las causas más comunes:


Escaldaduras, la principal causa (provocadas por vapor, un baño caliente, tazas de café que se vuelcan, líquidos de cocción, etcétera)

Contacto con fuego u objetos calientes (estufas, hogares de leña, rizadores para el cabello, etcétera)

Quemaduras provocadas por sustancias químicas (causadas por la ingestión de productos tales como limpiadores de cañerías o pilas de relojes; o por la salpicadura de sustancias químicas, como blanqueador, sobre la piel)

Quemaduras por exposición a la electricidad (causadas por morder cables o colocar los dedos u otros objetos en los tomacorrientes, etcétera)

Exposición excesiva al sol


TIPOS DE QUEMADURAS 


Las quemaduras suelen clasificarse en quemaduras de primero, segundo o tercer grado, de acuerdo con la profundidad del daño provocado en la piel.

Cada uno de los accidentes antes mencionados puede provocar cualquiera de estos tres tipos de quemaduras.

Pero tanto el tipo de quemadura como su causa determinarán el tratamiento que debe seguirse.

Todas las quemaduras deben tratarse en forma inmediata para reducir la temperatura de la zona quemada, así como el daño a la piel y el tejido subyacente (si la quemadura es grave).

Las quemaduras de primer grado son las más leves de las tres y sólo afectan la capa superior de la piel:

Signos y síntomas: Estas quemaduras provocan enrojecimiento, dolor e hinchazón leve, pero no forman ampollas.

Tiempo de curación: El tiempo de curación es de alrededor de 3 a 6 días; la capa superficial de la piel de la zona afectada se pela en 1 o 2 días.

Las quemaduras de segundo grado son más graves y afectan las capas de piel que se encuentran debajo de la capa superior.

Signos y síntomas: Estas quemaduras provocan ampollas, mucho dolor y enrojecimiento. Las ampollas pueden reventarse y la zona afectada se ve húmeda y de color rosa brillante a rojo intenso.

Tiempo de curación: El tiempo de curación varía de acuerdo con la gravedad de la quemadura.

Las quemaduras de tercer grado son las más graves y afectan todas las capas de la piel y el tejido subyacente.

Signos y síntomas: La superficie afectada parece seca y puede tener un aspecto amarillento, curtido o calcinado.

Es posible que en un primer momento no haya dolor o que éste sea leve, o que la zona esté como dormida debido al daño en los nervios.

Tiempo de curación: El tiempo de curación depende de la gravedad de la quemadura.


En muchos casos, las quemaduras de segundo y tercer grado profundas deben ser tratadas con injertos de piel. En este caso, se toma piel sana de otra parte del cuerpo y se la coloca quirúrgicamente sobre la herida de la quemadura para ayudar a que la zona cicatrice. 


¿CUÁNDO SE TRATA DE QUEMADURAS IMPORTANTES? 


La zona quemada es grande, aun cuando la quemadura no parezca grave.

Siempre que la quemadura parezca cubrir más del 10% del cuerpo, solicite asistencia médica.


La quemadura fue provocada por fuego, un cable de electricidad o un tomacorriente, o una sustancia química.

La quemadura es en la cara, el cuero cabelludo, las articulaciones o los genitales.

La quemadura parece estar infectada (hinchada, con pus, cada vez más roja, o con líneas rojas en la piel que rodea la herida).


¿QUE HACER?


Aleje al niño de la fuente de calor. 

Quite la ropa de la zona quemada de inmediato, si bien no podrá retirar ropa pegada a la piel, puede cortar la ropa circundante a la lesión.

Coloque la zona afectada bajo el agua fría, no helada (si no dispone de agua, puede utilizar cualquier bebida fría), o bien coloque compresas limpias y frías sobre la quemadura de 3 a 5 minutos (no utilice hielo, porque tal vez la quemadura tarde más en curarse). 

No coloque manteca, grasa, polvo ni ningún otro remedio sobre la quemadura, porque éstos aumentan el riesgo de una infección.

No prolongue el uso de compresas húmedas porque es posible que la temperatura corporal de su niño descienda. En cambio, cubra la zona con una toalla o un paño suave y limpio.
Si la zona afectada es pequeña, cúbrala con una gasa o una venda estéril, sin ajustarla.

Dele a su hijo acetaminofeno o ibuprofeno para el dolor (El analgésico que comúnmente le administra en otras situaciones y es bien tolerado por el niño. No experimente con analgésicos diferentes a los habituales, y que el niño puede no tolerar bien). 

Si la zona afectada es pequeña (del tamaño de una moneda de 25 centavos o más pequeña), mantenga la zona limpia y continúe usando compresas frescas y una venda floja durante las siguientes 24 horas.

También puede aplicar una crema antibiótica dos o tres veces al día, aunque esto no es absolutamente necesario, y siempre es conveniente la consulta médica para conocer qué crema conviene aplicar.

Solicite atención médica de emergencia; después, siga estos pasos hasta que llegue el personal médico:

Mantenga a su hijo recostado, con la zona quemada elevada.

Siga las instrucciones que se indican para las quemaduras de primer grado. 

Quite las alhajas y la ropa de la zona que rodea a la quemadura (por si hay hinchazón después de la herida), salvo la ropa que esté pegada a la piel. Si tiene dificultad para retirar la ropa, córtela o espere a que llegue la ayuda médica.

No reviente ninguna ampolla.

Aplique agua fría sobre la zona como mínimo de 3 a 5 minutos; luego, cubra la zona con una hoja o un paño blancos y limpios, que no desprendan pelusillas (nunca utilice algodón) hasta que llegue la asistencia médica.
 

QUEMADURAS POR FUEGO 


Apague el fuego haciendo que su hijo se revuelque sobre la tierra.

Cúbralo con una frazada o una chaqueta para limitar la cantidad de oxígeno alrededor del cuerpo y así evitar aumentar las llamas. 

Quítele la ropa ardiente y cualquier alhaja que tenga cerca de la zona afectada. 

Solicite ayuda médica y después siga las instrucciones que se indican para las quemaduras de segundo y tercer grado.


QUEMADURAS POR ELECTRICIDAD O SUSTANCIAS QUÍMICAS:


Asegúrese que el niño no esté en contacto con la fuente de electricidad antes de tocarlo porque, si no, usted también sufrirá la descarga eléctrica.

Lave la zona quemada con mucha agua corriente durante, al menos, 5 minutos.

Si la zona quemada es grande, utilice la bañadera, la ducha, baldes de agua o una manguera de jardín. 

No le quite la ropa a su hijo hasta no haber comenzado a lavar la quemadura con agua.

Mientras continúa enjuagando la quemadura, puede quitarle la ropa de la zona quemada. 

Si la zona quemada es pequeña, continúe lavando durante otros 10 a 20 minutos, coloque una gasa o venda estéril, y póngase en contacto con el médico de su hijo.

Las quemaduras por sustancias químicas en la boca y los ojos requieren la evaluación inmediata del médico, después de haber lavado bien con agua.

Si bien es posible que las quemaduras por sustancias químicas o electricidad no siempre sean visibles, es probable que sean graves por el posible daño a los órganos internos del niño.

Los síntomas pueden variar, según el tipo y la gravedad de la quemadura, así como su causa, y pueden incluir dolor abdominal.

Si sospecha que su hijo ingirió una sustancia química o un objeto peligroso (por ejemplo, la pila de un reloj), comuníquese con un centro de intoxicaciones y después acuda a la sala de urgencias.

Es de gran ayuda saber qué tipo de sustancia química ingirió el niño o a cuál estuvo expuesto. Tal vez deba llevarla al hospital.

Es conveniente tener el número del centro de intoxicaciones, en un lugar accesible, como el refrigerador.